Los efectos secundarios de la L-Carnitina son realmente pocos tomando unas dosis razonables, pero en algunos casos, contados con los dedos, si las dosis son altas, podría dar náuseas, calambres abdominales, vómitos y diarrea. Los efectos adversos realmente raros pueden incluir debilidad muscular en los pacientes urémicos y convulsiones en personas con trastornos convulsivos.  Si ponemos en una balanza los beneficios de la L-Carnitina y los efectos secundarios, por supuesto ganan las ventajas.

Un estudio postuló que la suplementación de L-carnitina puede aumentar el riesgo de la aterosclerosis. Sin embargo, muchos críticos y científicos que estudiaron en estudio y su diseño, lo criticaron mucho, puesto que no era crítico, ni estaba bien planteado, además, resulta irónico que algo que promueve la quema de grasas, provoque un atasco de ellas en las arterias, ¿no crees?.  Los expertos médicos han señalado también los numerosos estudios que en realidad muestran una reducción en el riesgo de enfermedad cardiovascular con la suplementación de L-carnitina.

Hay otro efecto secundario, que en este caso no sería malo, si no todo lo contrario, que puede experimentar con la suplementación de L-carnitina, pero no es uno que te das cuenta en el gimnasio, te das cuenta en otro apartados de la vida, en concreto en el amoroso.  Un estudio de investigadores italianos, románticos ellos por naturaleza, determinaron que la L-Carnitina en realidad era más eficaz que la terapia con testosterona para el tratamiento de la disfunción eréctil masculina. Esto podría ser, ya que aumenta los niveles de ON (Óxido Nítrico), lo que ayuda a obtener un mayor flujo de sangre. También hay investigaciones que sugieren que la suplementación con L-carnitina mejora la fertilidad masculina mediante la mejora de la movilidad de los espermatozoides.
Aconsejo siempre consultar a un médico antes de tomar nada, ni si quiera un suplemento que parece inofensivo y sobre todo cuando estemos tomando algún otro medicamento, ya que podría interactuar con este y provocar males mayores.  Debemos tener especial cuidado si:

  • En el embarazo y lactancia: a pesar de que no hay suficiente información fiable acerca de la seguridad del uso de L-carnitina si se está embarazada, es evitar su uso.
  • Tomar L-carnitina es posiblemente seguro en las mujeres en periodo de lactancia cuando es administrado por vía oral en las cantidades recomendadas. También se han dado pequeñas cantidades de L-carnitina en bebés junto con leche materna y no ha habido informes de efectos secundarios, aunque siempre consulte con su pediatra antes de administrar nada a su bebé.
  • En niños: la L-carnitina es posiblemente segura cuando se usa apropiadamente por vía oral o intravenosa (IV), a corto plazo.
  • Hipotiroidismo: suplementarse con L-carnitina podría hacer que los síntomas del hipotiroidismo empeoren.
  • Insuficiencia renal: tomar DL-Carnitina (otra variante) ha reportado que causa síntomas tales como debilidad muscular y caída de ojos cuando se administra por vía intravenosa (IV) después de la diálisis. La L-carnitina no parece tener este efecto.
  • Convulsiones: si ha sufrido convulsiones antes, parece ser que podría correr el riesgo de volver a tenerlas si se suplementa con Carnitina.  Para más información, consulte a su médico.

Las conclusiones son claras a la hora de tomar L-Carnitina y no tener efectos secundarios destacables, simplemente hemos de seguir las dosis que vienen en la caja o el prospecto.  En cambio si estamos con un nutricionista o médico, no tomaremos más de la que nos recomienden o nos receten.

Como véis no son efectos secundarios muy destacables si no tenemos enfermedades series ni complicaciones graves.